En el escenario global de la transición energética, el Salar de Atacama no es solo una reserva estratégica de minerales críticos; es, ante todo, un territorio vivo donde convergen ecosistemas frágiles, culturas milenarias y una actividad industrial de relevancia mundial. Tras cuatro años de un proceso inédito, la Mesa Multiactor del Salar de Atacama ha dado un paso histórico al institucionalizarse como Fundación, consolidando un modelo de gobernanza que demuestra que la sostenibilidad hídrica y el desarrollo territorial son posibles cuando el diálogo deja de ser una obligación para convertirse en una decisión valiente y colectiva.
Por: Eduardo Gómez Sánchez, Director Ejecutivo FMM
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